El Instituto Aragonés de Empleo ha hecho público el informe sobre las necesidades de los desempleados mayores de 45 años y parados de larga duración en Aragón, elaborado en el marco del Foro de Prospección y Análisis del Mercado de Trabajo de Aragón.
Este documento se centra en comprender el perfil, las barreras y las expectativas de empleabilidad de un colectivo especialmente vulnerable para orientar políticas y programas más efectivos.
El estudio, que fue presentado el miércoles 19 de noviembre en el Centro de Orientación, Emprendimiento, Innovación y Acompañamiento al Empleo (COE) del INAEM ante representantes de entidades colaboradoras, profesionales de la orientación laboral, empresas y las propias personas participantes, ofrece una radiografía detallada a partir de evidencias cualitativas y cuantitativas.
Metodología
El informe complementa la información de las estadísticas oficiales con tres instrumentos de recogida de datos: encuestas a personas desempleadas de larga duración mayores de 45 años, a empresas y a profesionales de la orientación laboral.
Principales hallazgos
El informe pone de relieve la cronificación del desempleo entre las personas mayores de 45 años: una parte muy significativa lleva varios años sin trabajo y percibe que la edad se ha convertido en un obstáculo central para su reinserción. Esta situación se intensifica en los tramos de mayor edad, donde el tiempo fuera del mercado produce una desconexión con las dinámicas actuales de contratación, las herramientas digitales y los nuevos procesos de selección.
Se observa un marcado sesgo de género, con mayor presencia de mujeres en el paro de larga duración y una acumulación de dificultades asociadas a la conciliación, interrupciones de carrera y menor acceso a sectores con demanda. A ello se suma la brecha digital, que aparece tanto en la búsqueda de empleo como en el aprovechamiento de la formación, y que afecta de manera transversal al colectivo.
El perfil formativo y profesional del grupo es heterogéneo: conviven personas con estudios básicos, tituladas de FP y universitarias, y trayectorias amplias en administración, atención al cliente y puestos operarios. Sin embargo, el valor de esa experiencia se ve limitado por la falta de actualización en competencias clave (especialmente digitales), lo que refuerza la necesidad de reciclaje orientado a la demanda real del mercado.
La movilidad emerge como un freno decisivo: aunque muchas personas podrían desplazarse, no siempre cuentan con vehículo o un transporte adecuado, y el cambio de residencia rara vez se contempla. Esta realidad demanda soluciones prácticas para acceder a empleos y cursos en polígonos o zonas poco conectadas.
En cuanto a la formación, se identifican barreras económicas (costes directos e indirectos), de acceso (requisitos percibidos como altos) y emocionales (temor a no estar al nivel), además de limitaciones logísticas y tecnológicas. Pese a ello, la preferencia del grupo es clara: programas de inserción directa y reciclaje formativo con vínculo explícito a la contratación, por delante de acciones generales.
En el lado empresarial, se aprecia disposición a contratar perfiles sénior cuando existe ajuste competencial e incentivos, pero persisten prejuicios sobre adaptación, productividad y coste. Las compañías reclaman principalmente formación continua más práctica, incentivos y procesos de selección inclusivos que ayuden a valorar la experiencia y reducir sesgos como el uso de currículum ciego.
Conclusiones
El informe confirma un desafío estructural: el paro de larga duración persiste incluso en etapas de crecimiento económico y se intensifica con la edad, afectando de forma especial a las mujeres y a las personas mayores de 60 años. Para afrontarlo, se precisa una respuesta integral que combine la inserción directa con un reciclaje formativo alineado con la demanda empresarial local, junto a incentivos a la contratación, medidas efectivas de conciliación y soluciones de movilidad. Todo ello debe sostenerse sobre un sistema de evaluación y una gobernanza robusta que aseguren la eficacia y el ajuste continuo de las políticas.
En ese marco, se propone priorizar una formación conectada al tejido empresarial de cada territorio y acompañarla de apoyos que hagan viable la participación (transporte, horarios flexibles, formatos mixtos). Además, se debe impulsar la contratación del talento sénior mediante ayudas directas y campañas que combatan el edadismo, con especial foco en mujeres y perfiles de mayor edad.
Finalmente, es clave reforzar la gobernanza y la evaluación: medir el impacto real de las acciones, ajustar ayudas —por ejemplo, en transporte— y garantizar una financiación estable que permita sostener resultados en el tiempo.
Consulta del informe completo
El documento “INFORME SOBRE LAS NECESIDADES DE LOS DESEMPLEADOS MAYORES DE 45 AÑOS Y PARADOS DE LARGA DURACIÓN EN ARAGÓN” está disponible para su descarga en el apartado INAEM – Publicaciones – Formación para el Empleo de la web del INAEM.
Este estudio forma parte del trabajo del Foro de Prospección y Análisis del Mercado de Trabajo de Aragón, instrumento técnico de apoyo al Consejo General del INAEM, integrado por las organizaciones empresariales y sindicales más representativas: UGT, CCOO, CEPYME y CEOE Aragón e INAEM.